Bernardo Mejía, un inquieto por la danza colombiana

Danza en Red. Publicado el 09 de Diciembre de 2013

Bernardo Mejía, un inquieto por la danza colombiana

Bernardo Mejía es un antioqueño, nacido en Fredonia, que siempre ha amado a Colombia. Encontró el mejor modo de demostrarlo con la danza; él Inició su vida como bailarín en importantes agrupacio...

Bernardo Mejía es un antioqueño, nacido en Fredonia, que siempre ha amado a Colombia. Encontró el mejor modo de demostrarlo con la danza; él Inició su vida como bailarín en importantes agrupaciones de su departamento y gracias a su investigación permanente y al amor por el baile llegó a ser maestro y a dirigir un grupo de proyección folclórica.
  
“Yo empecé a amar la danza con el maestro Pedro Betancur”, esto fue hace más de 40 años, hacia 1972, así lo recuerda Bernardo, quien se formó de manera personalizada con este importante mentor, que estaba vinculado a la Gobernación de Antioquia.

Al grupo del señor Pedro Betancur le faltaba un bailarín. “Me acuerdo mucho, estaban montando una gaita, Tolú”, dice Bernardo, quien recuerda con mucho cariño la primera oportunidad artística que tuvo con este maestro, afirma que fue “un milagro de la vida”.

Betancur ya había visto la participación de nuestro artista en un grupo de acción comunal, donde se había estado formando coreográficamente y, según comenta Bernardo, le dijo al profesor: “Prestame a este muchacho pa’ que me tape ese ‘hueco’”.

“Entonces empecé con la gaita, con dificultades. Pero ahí nació Bernardo Mejía”, dice este envigadeño refiriéndose a su incursión seria en la danza. Él, como miembro de una familia apegada  a las tradiciones culturales, siempre había amado la música colombiana.

Toda una escuela
Bernardo dijo para sí: “Esta es mi oportunidad”.  Betancur fue viendo cómo eran sus movimientos, la calidad de su interpretación en la danza, y le fue abriendo puertas; fue una escuela para él. “Luego yo quería entrar a participar con él como alumno”, añade el bailarín.

Betancur tenía tres grupos Maestros de la Gobernación, Danza Latina y Ballet Indoamericano. “Él le decía a uno: ‘Te voy a pasar al Ballet Danza Latina’. Eso era un diploma, realmente era un grado”.

De ahí en adelante Bernardo siguió el camino de la danza y su inquietud por conocer todos los detalles y pormenores que la adornan, esto incluía el saber cómo eran los trajes y cuáles eran los verdaderos pasos de las danzas folclóricas.

El siguiente escalón en su formación fue el académico. Así, empezó con talleres, en medio de esto, tuvo deseos de aprender El Currulao del Pacífico colombiano: “’Sapotié’ mucho”, todo fue a nivel personalizado”. Esto lo hizo con otro maestro.

Don Pedro Betancur tenía un currulao, él tenía montado ‘Mi Buenaventura’, pero el maestro Óscar Vaos “de una Corporación muy buena que se llama Canchimalos –explica Bernardo-  tenía el Currulao auténtico, con marimba; entonces yo me tiré ahí”.

“Maestro yo quiero aprender El Currulao, el original”, le dijo nuestro artista al director de la Corporación, quien lo convidó a quedarse en su agrupación y así lo hizo.

“Sapotié mucho, pero me sirvió mucho ese ‘poupurri’ de conocimiento”, concluye Bernardo acerca de la primera etapa de su historia en la danza.

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