Boyacá baila con la escoba en la mano

ANDREADIAZ. Publicado el 21 de Agosto de 2012

Boyacá baila con la escoba en la mano

Foto: www.tabio-cundinamarca.gov.co Autor: Adriana Diaz Ossa   El torbellino es la danza propia de la región Boyacense. De esta derivan diferentes coreografías que simulan situaciones de la v...

Foto: www.tabio-cundinamarca.gov.co 
Autor: Adriana Diaz Ossa

 
El torbellino es la danza propia de la región Boyacense. De esta derivan diferentes
coreografías que simulan situaciones de la vida diaria campesina sobretodo en las fiestas
religiosas y familiares.
 
En cada vivienda, negocio, lugar donde habite cualquier persona se encuentra una escoba.
Este elemento que al ojo común puede parecer significante, para los boyacenses es parte de
un ritual musical que invita a la celebración y al baile.
 
La escoba es un juego coreográfico muy divertido donde participan aproximadamente de 7
a 11 personas, hombres y mujeres. El hombre es el elegido para guiarla haciendo distintos
movimientos y figuras que divertirán al publico mientras entona una copla característica de la
región.
 
Estas mímicas simulan distintos momentos del día laboral: Barrer, Montarse sobre la escoba,
Desyerbar con el azadón, Tocar un instrumento de cuerda, Batir la bandera o pabellón y
Arrear el madero.
 
Con tonadas provenientes de requinto, tiple, flauta, caña, capador, chucho, pandereta,
carraca, quiribillo, esterilla, zambumbia, y, a veces, concha de amarillo, comienza esta
divertida danza en el momento salen los bailarines saludando al público con una venia.
 
Luego, hombres y mujeres, intercalados, caminan uno detrás de otro haciendo una ronda con
el paso del torbellino. En el centro se coloca el hombre que no tiene pareja sosteniendo en su
mano la escoba y haciendo mímica a la vez que idea una copla.
 
De repente, el hombre tira la escoba e intenta persuadir a los demás bailarines para robarle
la pareja. Si lo logra, el que queda solo debe de nuevo tomar la escoba, hacer la mímica y
entonar la copla. Esto se repite una y otra vez hasta finalizar la danza. La música se detiene
y el que quede en el centro sale de la ronda y se hace afuera del círculo de bailarines
simulando un arreo.
 
Las parejas de nuevo se organizan una detrás de otra en forma de callejos. El hombre que
lleva en sus manos la escoba hace una recorrido ejecutando la mímica de barrer de lado a
lado. Al finalizar, coloca la escoba en el piso y todos se detienen despidiendose del público
con una venia.