Buitraguito o el James Dean colombiano

Danza en Red. Publicado el 18 de Diciembre de 2013

Buitraguito o el James Dean colombiano

“¿Cómo me compongo yo el día de hoy?, ¿Cómo me compongo yo el día de mañana?”. ¿Lo reconocen? Claro que sí, es El grito vagabundo, de Guillermo de Jesús Buitrago Henríquez, de Buitragui...

Guillermo Buitrago

“¿Cómo me compongo yo el día de hoy?, ¿Cómo me compongo yo el día de mañana?”. ¿Lo reconocen? Claro que sí, es El grito vagabundo, de Guillermo de Jesús Buitrago Henríquez, de Buitraguito.

Él es el autor e intérprete de esta canción de sabrosa nostalgia, si nos permite la contradictoria descripción. Pero lo que pasa es que esta canción encierra aquello que se siente un 31 de diciembre, un dolorcito, un cierto pesar por abandonar aquel año tan bueno que está por terminar o para los más desafortunados el dolor de lo que se ha vivido. Pero esa tristeza se matiza y se logra alivianar con estos sonidos de antaño.

Parece mentira que algo que escuchamos desde siempre y que no puede faltar en Navidad, se compuso hace más de 65 años, cuando Guillermo Buitrago era un joven. Sí, era joven cuando compuso e impuso con éxito sus vallenatos con guitarra; aunque a muchos de los jóvenes de hoy les suene que su inconfundible tono de voz era de un señor mucho mayor. Es que así era la música y así debía sonar.

A Buitraguito -guardadas las distancias de tiempo y género musical- le pasó lo de Jim Morrison y Jimi Hendrix: murió joven, muy joven, no logró superar los 30 años, pero en su corta vida profesional, ¡No solo cosechó éxitos musicales! También a él se le atribuye uno de los primeros jingles, o canciones publicitarias. ¿A qué no adivinan? Se trataba de lo que le gustaba con Lola, sí de El Ron de Vinola.

Resulta que la Licorera Vinola le encargó un tema para impulsar la venta de su ron. Esta empresa no siguió al igual que su bebida espirituosa, pero el jingle se tomó como canción y así quedó en la mente y en los corazones de los colombianos.

Pero a este autor no se le conoció siempre como Buitraguito, este cariñoso o confianzudo mote vendría después. Inicialmente se le conoció con el elegante apelativo de ‘El jilguero de la Sierra Nevada de Santa Marta', quizá habrá sido fruto del ingenio de un ocurrente locutor de radio de la época.

Además de las canciones de su cosecha fue uno de los primeros intérpretes de las composiciones de Rafael Escalona, junto a Julio Bovea, con quien fundó un dúo. Este último se haría famoso en Argentina con este mismo género, tras la muerte de Buitraguito.

Sin embargo, lo más reconocible de Buitraguito, hablando de diciembre, son sus propias composiciones. Él se preguntaba “Cómo me compongo” en el Grito Vagabundo, parece que nadie le respondió, ni él pudo encontrar la cura, ¿del alma o del cuerpo?, no se sabe… porque un 19 de abril de 1949 falleció, se dice que por una cirrosis, ¿será que le pagaron con Ron de Vinola por el jingle? También trascendió que falleció a causa de una pulmonía, tal vez las correrías de un músico de éxito, como él lo era, no le permitieron cuidarse como fue debido. Finalmente, hay otra razón que habla de un veneno, como él mismo lo había cantado: “Por el amor de Claudia, por el amor de Caludia, me vo’a tomar un veneno”.

Pero más allá de la tragedia de su muerte prematura, lo mejor es recordarlo con sus éxitos, ya sea los escritos por él o interpretaciones de otros autores entre los que se encuentra el ‘Dolor de Micaela’ que muchos habrán escuchado en su versión “erótica” de reggeaton.

Guillermo de Jesús Buitrago, fue un hijo de la Costa Atlántica que le dio a conocer a Colombia e incluso al resto de Latinoamérica las canciones vallenatas, desde 1943 hasta su muerte alcanzó a grabar unas 150 canciones. Buitraguito era rubio y de ojos azules; atractivo, talentoso, joven y galante. ¿Si Colombia hubiera sido meca del cine habría sido nuestro James Deam, quien también murió muy joven?

Ingrid C. Forero Cardozo