Catalino Parra, un artista de patrimonio caribeño

Lorenaylonen. Publicado el 06 de Agosto de 2013

Catalino Parra, un artista de patrimonio caribeño

Encontré esta biografía que narra brevemente la historia y la contribución de este artísta, único vivo de los fundadores de Los Gaiteros de San Jacinto: Nació...

Encontré esta biografía que narra brevemente la historia y la contribución de este artísta, único vivo de los fundadores de Los Gaiteros de San Jacinto:

Nació en Soplaviento en el año de 1924, donde actualmente vive, a orillas de Magdalena. Es autor de temas que son considerados patrimonio folclórico de la Nación, tales como: “Cartagena es bonita”, que fuera su primera composición, “Manuelito Barrios”, “Josefa Matía”, “El morrocoyo”, “Animalito del monte”, “La iguana”, “Verdá que soy negro” mejor conocida como “Aguacero de mayo”, “Mujer soplavientera” y “Catalina”.

Desde muy pequeño sintió el llamado de la música. A los 10 años de edad sitió el embrujo de las gaitas al llegar a Soplaviento un grupo de Repelón (Atlántico) llamado Los Pileles.

También tuvo contacto con la música del corregimiento de Evitar, en Mahates (Bolívar) y otros de la zona del Canal del Dique, donde perfeccionó su habilidad para interpretar los ritmos de negros, los bailes cantados como el lumbalú, el bullerengue, la tambora, el chandé, el porro y la cumbia, entre otros.

Su ingreso a los gaiteros
Por aquellas cosas de la vida llegó a oídos del novelista e investigador Manuel Zapata Olivella (recientemente fallecido) el rumor de un joven de buen bailar y compositor de ritmos afrocaribeños, que vivía cerca de Cartagena. Inmediatamente y sin dudarlo Zapata Olivella fue en su búsqueda para integrarlo al grupo folclórico de gaitas más conocido en ese momento: Los Gaiteros de San Jacinto.

Cuando Manuel llegó, cuenta Parra ya él tenía fama de componer sones cantaos, destacándose de forma notable en las fiestas novembrinas y de La Candelaria.

La aventura comenzó, según lo narra el mismo Catalino, cuando partiendo por el Río Magdalena recorrió los numerosos pueblos hasta llegar a Puerto Salgar y allí notó el gusto de los interioranos por el sonido de las gaitas, los tambores y el canto.

Eso fue a partir del 13 de junio de 1954, según lo afirma también Alberto Hinestrosa Llanos en su libro sobre Toño Fernández y Los Gaiteros de San Jacinto.

A los 75 años de edad, ‘Cata’, como lo llaman sus familiares y amigos, sigue teniendo mucho vigor en la voz y en su instrumento predilecto, el bombo o tambora. Después de la voz de Toño Fernández, fue la voz que identificó la época de los Gaiteros. En la actualidad, después de la muerte de José Lara en diciembre de 1998, es el único sobreviviente del legendario grupo.

La mayoría de los cantantes jóvenes de esta música gaitera, evidencian una influencia del estilo brillante de Catalino Parra.

 

Publicado en Sedbolivar.gov