El bailarín no es mercancía

La Bailarina. Publicado el 28 de Noviembre de 2013

El bailarín no es mercancía

Tú como bailarín eres el único que elige si ser el show principal o la mercancía exhibida tras el despampanante talento de un cantante re-encauchado a quien nadie mira, a quien solamente ignoran. ...

¿Quién es el centro de atención?

Tú como bailarín eres el único que elige si ser el show principal o la mercancía exhibida tras el despampanante talento de un cantante re-encauchado a quien nadie mira, a quien solamente ignoran.
 
1 - La sigue embarrando en el mismo lugar de la coreografía 
- Ok. ¿Cómo lo hago entonces?
2 - Esa no es la postura adecuada.
-Ok. ¿Cuál es entonces?
3 - Esa no es la ejecución, ¿sabe porqué no es así?
-No, no lo sé, ¿porqué?
-¡Investigue!
 
Hace un tiempo tuve como director en la compañía de danza a la que pertenecía, a una persona académica de alto grado,  quien quizás me dio la lección mas importante de mi vida y por la cual tuve la iniciativa de volar: El bailarín se  hace, pero el líder nace.
 
Si bien es cierto que en este país en particular pasan cosas extraordinarias en todo sentido, he tenido la posibilidad de ver diferentes agrupaciones de puertas de ensayos para afuera quienes en realidad, llegan a sorprender y otros, por el contrario, crean en los espectadores conocedores de danza, dudas y cuestionamientos por sus muestras.
 
Cuando una persona es bailarín o bailarina (empírico o purista), necesita de un director o de un maestro quien lo guíe y  quien a su vez,  lo rete corporal, artística y académicamente. Voy con esto a que existen danzarines que definitivamente tienen un talento extraordinario, manipulado por directores quienes carecen de vocación. El director como ese líder y cabeza de equipo, no solo es quien pretende ser el dueño del letrero, es el que pretende de hacer y ser el motivador principal para que su equipo y sus bailarines hagan lo que hacen por amor, convicción y entrega. 
 
Ahora, pertenezco a una agrupación que definitivamente me ha retado a pesar de llevar tan poco, es de un estilo de la danza completamente salido de lo acostumbrado y no quiero llegar a pensar que es por esta razón que la actitud y la visión del director es proporcional a sus sueños: competitivo y proyectado. Este personaje explica una coreografía desde  la técnica de movimiento, hasta lo que debes tener en tu cabeza y en tu corazón cuando la interpretas; de donde salió, porqué razón, cómo hacerlo, cómo no hacerlo, en que se basa, musicalmente cómo se compone, qué otras posibilidades hay, etc,.
 
La danza tradicional colombiana, mal llamada folclor colombiano, ha tenido etapas en las que se transforma, se estanca, se maquilla y vuela, esto depende del director, de su investigación y formación personal y profesional, de su visión como grupo, como equipo, no como individuo a quien lo siguen cuerpos con hambre de conocimiento, encontrándose con un ser individualista y egoísta que tiene como principal objetivo para la creación, es el dinero. 
 
Este no es un tema personal, pero sí. Este es un llamado a los directores visionarios y apasionados por la danza y la enseñanza de la misma en (cualquier género), a que no utilicen a sus bailarines como mercancía de venta, si no que en serio, sinceramente vean a estos bailarines como herramienta de creación y oportunidad de preservar las tradiciones, de importar conocimiento y de formar bailarines quienes ven en la danza una vida entera en la que siempre quieren mas, no una billetera que se desgasta por una formación vacía y errada. Tanto en la danza como en la vida se cultivan los valores, la ética y la moral; en la vida, padres y familia, en la danza, los Maestros.
 
Tu como bailarín eres el único que elige si ser el show principal o la mercancía exhibida tras el despampanante talento de un cantante re-encauchado a quien nadie mira, a quien solamente ignoran. Solo tu como bailarín eliges si venderte al mercado "del que mas piel muestre" o si respetarte a ti y a la danza como formador intangible de lo que eres. Uno elige el camino que toma y como utiliza lo ha aprendido y por lo que se ha esforzado en años de forma positiva y que en realidad le contribuya a la danza y a la cultura de este país. Eso de la moralidad y el profesionalismo va en cada quien. 
 
Finalizo con la  segunda lección mas importante de mi vida hasta hoy: Si la cabeza y el corazón están mal, definitivamente, el cuerpo también lo estará. 
 
Natalia Rodríguez
Directora General Escuela de Danza La Alharaca / Bailarina / Comunicadora Social y Periodista