El folclor de la región Caribe

carovelez. Publicado el 14 de Junio de 2012

El folclor de la región Caribe

 Foto tomada del libro ABC del folklore colombiano. La región Caribe colombiana cuenta con varias tonadas rítmicas que, con el paso de los años, han tomado fuerza y pasado a formar parte de los e...

 
Foto tomada del libro ABC del folklore colombiano.
La región Caribe colombiana cuenta con varias tonadas rítmicas que, con el paso de los años, han tomado fuerza y pasado a formar parte de los elementos identitarios más importantes del país. Estos ritmos son la cumbia y el vallenato.
 
La cumbia es una tonada descrita por Guillermo Abadía Morales en su libro ABC del folklore colombiano como un “ritmo zambo formado por melodía indígena y ritmo de tambores negros” que en su forma clásica nunca se canta, sólo se baila y se interpreta con dos tambores, una tambora o bombo, una guacha, una maraca y una caña-de-millo.
 
Así como el bambuco, la cumbia cuenta con muchísimas variantes, a saber: el bullerengue, el mapalé, los porros, la saloma y la malla. Estos ritmos sí son cantados.
 
Es interesante observar la historia de algunos de estos ritmos. Es el caso del bullerengue, que fue la forma que tuvieron las mujeres que estaban embarazadas en época de cumbiamba para bailar sin hacer tantos movimientos forzados, razón por la que también el traje típico de esta danza sean blusas de maternidad.
 
Mientras tanto, los porros en sus variantes “puya” y “gaita” se ejecutan con mayor rapidez; la saloma y la malla son ritmos que se acostumbra usar en la marinería.
 
El otro ritmo que caracteriza a la región Caribe es el vallenato, cantos que toman el nombre por la capital del Cesar, Valledupar, y que a su vez está conformado por cuatro variantes descritas en su momento por Consuelo Araújo de Molina: el son, que es lentísimo; el paseo, lento; el merengue, un poco más rápido, y la puya, que es el más acelerado de todos.
 
Estos cantos no tienen un baile característico, más bien sirven como excusa para narrar hechos de la vida cotidiana e historias a modo de periódico cantado.

Fuente: “ABC del folklore colombiano”, de Guillermo Abadía Morales.