Jorge Villamil, ¡toda una vida dedicada a la música!

Danza en Red. Publicado el 01 de Mayo de 2013

Jorge Villamil, ¡toda una vida dedicada a la música!

Jorge Villamil nació un 6 de junio de 1929, en la Hacienda El Cedral, una plantación de Jorge Villamil padre, uno de los fundadores de la Federación Nacional de Cafeteros. A pesar de un parto difí...

Jorge Villamil nació un 6 de junio de 1929, en la Hacienda El Cedral, una plantación de Jorge Villamil padre, uno de los fundadores de la Federación Nacional de Cafeteros. A pesar de un parto difícil, allí en ese hogar paradisíaco, con el olor del café de fondo, creció el primer hombre de la familia, luego de una racha de seis niñas en línea que había tenido su madre Leonor.

Desde su mismo nacimiento lo acompañó la música. Para celebrar su venida al mundo los recolectores de café interpretaron en su honor bambucos y rajaleñas. De hecho, a los 4 años Villamil aprendió a tocar en un tiple prestado. En su infancia tuvo que vivir en Garzón, donde estudió alejado de su familia y luego pasó a estudiar en Bogotá sus últimos años de infancia y su bachillerato. Contra su verdadera vocación, estudió medicina. Pero hacer lo que no amaba solo exacerbó su amor por la música y su nostalgia por su tierra huilense, así que terminó organizando una tuna de estudiantes, en la que se destacó por ser el mejor coplero. Eso impulsó su creatividad. Y pasó a componer con dedicación y sin tregua.

Sanjuaneros y rajaleñas fueron sus primeras composiciones. Y pronto se evidenció su talento con canciones como ‘Adiós al Huila’, ‘Por una eternidad’, ‘Amor en sombras’, ‘Vuelves’ y ‘Neiva’. A pesar de graduarse y de convertirse en interno de la Clínica de la Policía Nacional y especializarse en ortopedia y traumatología, y luego llegar a ser un médico reconocido, ya su verdadera pasión estaba definida.

Pero fue hasta que el dueto ‘Los Tolimenses’ encontraron las composiciones de Villamil que se dio a conocer con fuerza su obra. Grabaron algunos de sus temas mientras el compositor huilense se dedicaba a conocer la vida de los campesinos para hacer canciones más cercanas a sus vivencias. Desde ese momento comenzó a trabajar intensamente por revivir el folclor y alentar las fiestas de San Juan y San Pedro. Su amor por el arte le permitió crear el Festival Nacional del Bambuco.

Desde entonces no se detuvo. El pasillo ‘Espumas’ lo hizo famoso. Javier Solís grabó la composición y la convirtió en un bolero ranchero y se produjeron cerca de 80 versiones de la canción. Villamil le añadió humor a algunas de sus coplas, pero no dejó de lados las canciones románticas y el amor por su tierra, que se evidenció incluso cuando vivió en México y compuso, entre otras, ‘Oropel’.

Impulsador de duetos como Silva y Villalba, Garzón y Collazos y Los Tolimenses, Villamil se dio a conocer en América Latina con fuerza en la década de los setenta y se convirtió con el tiempo en una celebridad del espectáculo. Isadora grabó la canción ‘Llamarada’ y entonces su fama fue mundial. Villamil terminó renunciando a la medicina y se consagró a liderar la aprobación de leyes para dignificar la vida de los compositores y artistas nacionales.

Con una gran variedad de ritmos y temáticas, para Villamil lo más importante de ser condecorado como Gran Maestro del Huila es “el reconocimiento a toda una vida dedicada a la música y al legado que algunas composiciones le han dejado a las generaciones. Yo he compuesto a partir de las raíces musicales que me influenciaron desde niño. Y siento una gran alegría de poder compartir este reconocimiento con los colombianos”.

El cancionero de Jorge Villamil Cordovez es complejo debido a la variedad de ritmos y temáticas que ha manejado, y su legado es tan grande que hay un concurso nacional de composición con su nombre y hace poco más de un mes el llamado ‘Compositor de las Américas’ recibió la Gran Orden Maestros del Patrimonio Musical de Colombia, por parte del Ministerio de Cultura.
 
Fuente: Ministerio de Cultura
Fotografía: lanacion.com.co