La directora de Herencia Viva habla de la danza como negocio

Danza en Red. Publicado el 27 de Noviembre de 2013

La directora de Herencia Viva habla de la danza como negocio

Mónica Mercado, directora de la Compañía Nacional de Danzas Folclóricas Herencia Viva, constituida hace casi 20 años, habló con Danza en Red acerca de su expe...

Mónica Mercado, directora de la Compañía Nacional de Danzas Folclóricas Herencia Viva, constituida hace casi 20 años, habló con Danza en Red acerca de su experiencia dentro del mercado cultural.
 

La compañía que lidera esta maestra -quien recientemente recibió un homenaje del Concejo de Bogotá por sus logros- pronto celebrará su aniversario número 20, durante los que ha montado danzas folclóricas de todo el país, con representaciones internacionales y múltiples reconocimientos.
 

A propósito del VI Mercado Cultural del Caribe queremos saber, desde tu experiencia, ¿de qué manera una compañía folclórica puede ser sostenible y productiva?

Desde que haya una organización no necesariamente grande, pero con sus objetivos claros, claro que sí se puede. Teniendo alguien que la maneje, teniendo su contabilidad, teniendo quién consiga su representante que le consiga sus presentaciones y desde que haya un equipo de trabajo consolidado, obviamente sí se puede.
 

¿Cómo ha sido tu experiencia al respecto durante estos 20 años? ¿Qué aspectos hay que tener en cuenta para que una compañía folclórica pueda surgir y mantenerse?

Básicamente, las dificultades han estado relacionadas con apoyos económicos. Uno puede tener consolidada una academia, conseguir sus diferentes presentaciones; pero cuando hay que viajar con un equipo de trabajo muy grande es difícil lograrlo porque hay que pagar músicos, bailarines y los tiquetes aéreos son muy costosos. Pero uno se mantiene con presentaciones y este tipo de cosas y también algo que no le da estabilidad a una compañía es la cuestión de los bailarines; son personas que no son estables, tienen una alta rotación.
    

¿Por qué  los bailarines tienen una alta rotación?

Porque son muy inestables. Son personas que no viven de la danza, están buscando estabilidad económica y pues están buscando un sitio donde les vaya mejor, también por su estudio, su trabajo. Entonces son cosas que no les permiten tener una estabilidad en una compañía. Es muy difícil encontrar bailarines que estén en una compañía más de dos años.
 

¿Cómo ves que se podría generar esa estabilidad?, ¿el público que va a los espectáculos es suficiente o se necesitan otro respaldo?

Hay necesidad de otros apoyos. Pienso que si es apoyada la actividad cultural comprando funciones de grupos, en las empresas, en sus cierres de fin de año, teniendo este tipo de eventos culturales, sería algo que ayudaría bastante. Pero ver muchos espectáculos de danza folclórica en Bogotá es difícil.
 

¿Es difícil porque no se abren los espacios? ¿No hay todavía suficiente público? o ¿hace falta educación hacia los espectadores para que se animen a ir a estos espectáculos?

Si se ve, no hay suficientes espacios, pero tampoco hay educación para el público. Creo que hasta ahora con este festival de Danza en la Ciudad, en Bogotá, están motivando a la gente para que pague una boleta para ver un espectáculo de danza folclórica. Es hasta ahora que se está haciendo, porque antes la gente estaba acostumbrada a ver este tipo de espectáculos gratis. Entonces es difícil y sí hemos visto los escenarios, porque hemos ido. La gente está yendo, pero no en la cantidad que se necesitaría. Obviamente me imagino que este es un proceso de bastante tiempo.
 

¿Qué más se necesitaría para que con el folclor se pudiera generar un negocio rentable?

Yo lo pienso desde el momento de la educación, es tener facultades de danza folclórica para que sea creíble que una persona puede ser un profesional de la danza folclórica. Faltan muchas facultades de este tipo de danza, hay muchas de danza contemporánea, de formación en otras cosas; creo que la única que tiene danza folclórica es la Universidad Antonio Nariño que hace algo de eso. De resto no hay nada más. Pero desde el punto de partida estamos mal. Hay que creer que sí puede haber profesionales en danza folclórica.