Reflexiones al libro: la danza folclórica en Caldas de autoría de Julián Bueno Rodríguez.

reflexiones dan.... Publicado el 06 de Mayo de 2018

Reflexiones al libro: la danza folclórica en Caldas de autoría de Julián Bueno Rodríguez.

Artículo de opinión en torno al libro: La danza folclórica en Caldas

Por: Juan Gaviria Visita nuestro blog:reflexionesdanzarias.blogspot.com

 

Reflexión No 27. Marzo 2018

Opinión

 

La danza folclórica en Caldas

Investigación de ritmos ancestrales

Julián Bueno Rodríguez

Beca de Investigación en Danza 2° Bienal Internacional de Danza, Cali 2015

Ministerio de Cultura de Colombia – Proartes

269 páginas

 

En Colombia son pocas las investigaciones de campo en relación con la danza folclórica, esto se puede afirmar a partir de una exploración de las publicaciones disponibles en el medio, dado que si se revisan las fuentes consultadas en estos libros se logra ver que la mayoría de ellos trabajan con fuentes secundarias, es decir, no hubo un acercamiento directo a los hechos. Es por esto que en este artículo queremos dar a conocer una investigación que sí trabajo directamente con fuentes primarias.

El lanzamiento de esta investigación a la cual nos referiremos, se hizo en la Bienal Internacional de Danza celebrada en Cali en el 2017, tiene como título La danza folclórica en Caldas. Investigación de ritmos ancestrales, de autoría de Julián Bueno Rodríguez, quien es el director y fundador del grupo de Danzas del Ingrumá del municipio de Riosucio, Caldas. En este libro el autor da a conocer su labor investigativa que inició en el año 1966 con trabajos etnográficos relacionados con expresiones dancísticas y musicales principalmente en comunidades indígenas.

Julián Bueno divide su publicación en tres capítulos: Determinantes musicales, Las danzas ancestrales y los trajes típicos de Caldas. Adicionalmente, de forma complementaria, describe los contextos geográficos e históricos del departamento de Caldas, relaciona la descripción del bambuco caldense como danza emblemática de Caldas y, por último, anexa un cuadro con la guía cronológica y sectorial de su trabajo de campo donde puntualiza los bailes que investigó y la comunidad en la cual los observó.

En cuanto a los aspectos a resaltar de este trabajo, se puede mencionar el apartado que describe los contextos geográficos e históricos del departamento de Caldas, dado que ofrece una información muy detallada de la conformación territorial y cultural de este departamento. Este contenido no es común encontrarlo en publicaciones de la danza folclórica, dado que la mayoría de ellas se limitan a reseñar los bailes.

Entre otros aspectos a destacar, está el interés del autor en hacer un reconocimiento a la importancia cultural de las comunidades que él visitó para el desarrollo de su investigación, este va más allá de un carácter artístico. Del libro también se subraya la forma en que se clasifican las danzas por temáticas: fertilidad, libación, labor, funébricas, despedida, zoomorfas, amorosas y nupciales, danzas de salón, de desafío, de integración comunitaria y de carnaval. Cada una de estas clasificaciones tiene una sustentación válida de porqué se hicieron. Por último, cabe mencionar la calidad de las fotografías presentes en la obra.

Foto extraída del libro

 
Por otro lado, queremos mencionar algunos aspectos que consideramos quedaron pendientes por abordar o ampliarse en esta publicación:  

No se evidencia un análisis musical de corte académico, en el cual se describan las características melódicas, armónicas y rítmico-métricas, el autor solo se limita a publicar algunas partituras y a generar hipótesis sin respaldo bibliográfico alguno del “origen” o la estructura rítmica de los aires que menciona, a continuación, damos a conocer un ejemplo de ello: […] el pasillo tomó del vals la estructura, la cual consta de varias secciones musicales separadas por pausas y, tal vez, algunos aspectos melódicos. Pero su ritmo viene del torbellino. (Bueno, 2015). Aquí hubiese sido de mucho interés ampliar esta hipótesis para que el lector que quizá esté acostumbrado a escuchar una información diferente pudiera entrar a generar comparaciones. 

En relación con lo anterior, vale la pena citar algunos investigadores que se han encargado de generar producción académica en torno a la música colombiana, los cuales se caracterizan por una revisión amplia de archivos y un profundo análisis musical, esto con el interés de sugerir referencias bibliográficas que sirvan para otros trabajos: Egberto Bermúdez, Carolina Santamaría, Carlos Miñana, Óscar Hernández, Gustavo López, María Eugenia Londoño, Jaime Cortés Polanía y Martha Enna Rodríguez. 

 

Foto extraída del libro

Por otro lado, consideramos que esta publicación, al igual que muchas otras se encuentra dentro de la corriente del folclor, entendido este como una disciplina inspirada en ideales de homogeneidad, sin ambición de interpretar los procesos culturales y con un simple interés de conservar las expresiones como objetos (Pelinski, 1989). Esto se puede ver en las principales fuentes que acude el autor para apoyar sus explicaciones: Jacinto Jaramillo, Guillermo Abadía, Harry Davidson y Octavio Marulanda, autores que marcaron una época dentro de esta corriente. A propósito de los trabajos de estos autores, el investigador Carlos Miñana hace la siguiente reflexión referente a ellos: 

“Todos estos textos […] se caracterizan por ser grandes trabajos de recopilación, fruto de toda una vida, por utilizar fuentes –acríticamente- de segunda y tercera mano, por un trabajo de campo muy débil o poco sistemático, por acumulación/yuxtaposición de mucha información, por un inadecuado uso de las fuentes y casi inexistente aparato crítico, y por su enfoque folklorista”. (Miñana, 2000). 

De igual manera, también se puede percibir en las constantes posturas que hace el autor frente a la idea de “luchar” por estas expresiones culturales: defender el folclor, proyectar una imagen auténtica, salvar expresiones milenarias.

Por último, queremos hacer alusión a dos asuntos en particular, el primero es la ausencia en la publicación de un registro fotográfico de las comunidades que visitó el autor, sería de gran valor que el lector tuviera la oportunidad de acercarse a estas fuentes a través de la imagen y conociera las condiciones de vida de sus pobladores (vivienda, alimentación, vestuario). El segundo asunto es que no se evidencia una amplia investigación documental de los procesos que se generaron en algunos municipios de Antioquia respecto a la danza, esto se menciona debido a que constantemente el autor plantea una diferencia entre las expresiones dancísticas de los departamentos de Caldas y de Antioquia, sin tener en cuenta la gran similitud que existe entre ellas. 

En conclusión, Julián Bueno presenta un libro que por su condición de investigación etnográfica tiene una gran importancia, dado que a partir de su trabajo surge lo que se conoce hoy en día como danza de proyección, en este caso, del departamento de Caldas. También se considera que esta publicación presenta algunos vacíos conceptuales debido a la ausencia de fuentes que permitieran generar un discurso que no se centrara solo desde el enfoque folclorista. Por último, anunciamos una próxima reflexión para ampliar los detalles omitidos en este trabajo de la relación entre de la danza folclórica de Caldas y de Antioquia.

 

 

Referencias:

 1. Bueno Rodríguez, Julián (2015). La danza folclórica en Caldas. Investigación de ritmos ancestrales. Ministerio de Cultura - Proartes. Cali
2. Miñana Blasco, Carlos (2000) Entre el folklore y la etnomusicología. 60 años de estudios sobre la música popular tradicional en Colombia, en: revista A Contratiempo, No.  11, Bogotá, Centro de documentación Musical de la Biblioteca Nacional, 2000, en   http://www.musigrafia.org/acontratiempo/files/ediciones/revista-11/pdf/rev11_06_folkmusicologia.pdf, Consulta: 11 de febrero de 2018.
3. Pelinski, Ramón (1989). Convergencia en unión entre etnomusicología y folclor, en: Revista de Musicología vol XX, núm 2, Madrid. en http://www.prodiemus.com/parlem/articles/0000054.pdfSociedades  Consulta: 11 de febrero de 2018.